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domingo, 7 de noviembre de 2010

La rebeldía del silencio.


"Silencio". Óleo sobre tela.
Ariel Gulluni


Soy el silencio, que callado
tengo sed de melodía,
de sonata, fuego o sinfonía.


Soy el silencio, que callado
no quiero ser mutismo
aunque mi voz de sangre,
sacuda la belleza de tu rostro.

viernes, 5 de noviembre de 2010

La esclavitud de las buenas intenciones

Tea Party Gathering at Washington D.C.


HazteOir, Derecho a Vivir, Tea Party... multitud de asociaciones en todo el mundo, que comparten un patrón ideológico concreto, están creando una lucha con excelentes intenciones en torno al creciente totalitarismo que está emanando de los poderes públicos, tales como el derecho a abortar (es decir, el derecho a matar en ciertos supuestos) o la posibilidad de convertir la historia en una histeria colectiva. Estas asociaciones tienen un marcado signo liberal, con un gran tinte neoconservador y que poseen ciertos y grandes valores respecto a la vida humana y a la libertad personal frente al estado omnipresente, omnisciente y omnipotente, es decir frente al Estado-Dios. Quieren devolver, a fin de cuentas, todas las competencias usurpadas al ciudadano de a pie, pero manteniendo las estructuras viciadas por ese sistema.

Sin embargo, ante esta actitud totalitaria, la batalla liberal moderada no saldrá victoriosa, aún más, me atrevo a decir que este liberalismo moderado, conservador y demócrata se volverá en contra de las libertades y competencias de los cuerpos básicos e intermedios de la sociedad que son las familias, los municipios, las comarcas, diputaciones y regiones. Al someter al juicio de la absoluta libertad dominada por los principios de la mayoría, la persona no puede actuar libremente. Todo esto ocurre por las siguientes razones:

1. Si nuestra sociedad se basa en la libertad y en una dignidad humana cuya base está reflejada solamente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en la Constitución Española de turno (sea la de 1812, 1845, 1856 o 1978) que a fin de cuentas son meros documentos pactados, no se ofrece ninguna garantía a la sociedad ni al individuo de que su vida y sus libertades posean el valor que la ideología liberal presume. Tiene tanto valor como la mayoría, los gobiernos... crean que lo tienen. 
El liberalismo es eso: aconfesionalidad, destierro del pensamiento religioso y metafísico, destrucción de la ley natural... que es la única garantía que ofrece al ser humano seguridad. El Estado liberal ha desterrado de su poder a la influencia religiosa y ha creído que puede defender causas nobles sin un fundamento sobrenatural y eterno. Posiblemente sea así porque piensa que la recta razón está libre del furor popular, de la pasión humana... pero se equivoca flagrantemente.
2. ¿Cómo se puede intentar cambiar una sociedad devolviendo las competencias al ciudadano, si las estructuras que las debían mantener han sido absorbidas, no solo administrativamente, sino moralmente por el ansia de dominación estatal? El municipio, la comarca, la región, se han convertido, en el caso de España, en un profundo engañabobos social en el que sus competencias son meras concesiones, no asimetrías legales que permitan al ciudadano, según su circunstancia concreta hacer frente a esa libertad-derecho-deber universal que se encarna en la ley natural.
3.  Que es la libertad sin justicia, y que es la justicia sin ley firme, y que es la ley firme sin fundamento, y que es el fundamento sin sustancia. El liberalismo basa su ideología en la libertad, y esta en la justicia, pero ¿en el liberalismo existe una ley firme? No, porque al desterrar de su centro a Dios, a la ley natural, ha destruido toda sustancia eterna de la ley, reduciendo el fundamento a la doxa u opinión, que creamos o no lo creamos, cambia inevitablemente por la historia, porque la suma razón ni es poderosa, ni es inmune.  En definitiva, el liberalismo pende de un hilo, de un hilo lleno de buenas intenciones que son susceptibles del cambio por las modas, las necesidades y múltiples excusas que hacen inestable la justicia, que como dijo Platón, es lo fundamental para la construcción de una sociedad que merezca la pena.

Habiendo declamado estos asertos, creo haber dejado algo claro porque el liberalismo y el neoconservadurismo son simples ideologías, no un poderoso ideario donde la justicia y la libertad no se basan en simples convenios humanos, sino en profundos valores trascendentes. Es decir, solo un Orden Político Cristiano puede reformar a la sociedad y a la política frente al empuje del totalitarismo, la permisividad del libertinaje y el imprevisible relativismo moral.  Un mal camino está tomando HO, DAV y la defensa de la vida [i], porque solo con la objetividad de la fe, los hombres podremos defender nuestros derechos y deberes en la sociedad.


[i] Cuando digo esto, quiero que quede claro que admiro profundamente a estos activistas, no por sus ideología pero sí  por la que creo que es una lucha sincera, un esfuerzo que les honra.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

"Sois los últimos románticos que quedáis en España"




Las clases de inglés son un hastío a veces, sobre todo por culpa del sueño, la fatiga y las largas horas que la preceden cuando esta se sitúa a última hora. La gente se impacienta, no atiende, se duerme, y como todo correctivo en este sistema educativo, nadie piensa en las consecuencias.Hoy, tras haber pasado las fiestas de todos los santos y fieles difuntos (para algunos puente de Jalogüin) ha sido diferente. Con el pretexto de un reality show (similar al curso del 63), empezamos hablando de "la mili" y terminamos en la transición. Entonces se armó la gorda.

Y cuando he dicho que se armó, he de matizar diciendo que se formo una discusión tan acalorada cuando tu contrario es el profesor de Ingles, es el tutor de mi curso y además es el coordinador de Bachillerato. Y a todo se añade que mis grandes defectos estaban por medio: la pesadez. Y entonces, en estas circunstancias parecía escucharse un elogio a la transición, y como buen carlista que soy, este piropo a la falsa democracia se me presentó como una afrenta personal.

1º Oí un elogio al espíritu demócrata del Rey y sus cortesanos franquistas, por permitir la amnistía de Santiago Carrillo[i]. A lo que yo respondí, y además con completa sinceridad y sin animo de caldear el ambiente: ¿Es justo perdonar a alguien que ha ejecutado a tantas personas de tan modo injusto en Paracuellos del Jarama? (Y lo pregunto del mismo modo que pienso en la crueldad de algunos del bando nacional[ii], al que apoyo en su ideal de defender los valores de la patria) Recibí el calificativo de demagogo (y posiblemente sería un argumento tal, no lo niego).

2º Tras este rifirrafe, comencé a oír elogios a Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, o más comúnmente llamado Juan Carlos I de Borbón, y entonces me bulló la sangre  por dos razones: Ni el rey es tan santo, ni el rey es tan demócrata. Entonces describí, en un enardecimiento ciego de mi ira, los sucesos de Montejurra, aquel suceso tan fatídico, promovido por Juan Carlos I que mandó al lefevrista Don Sixto Enrique de Borbón-Parma Bourbon-Busset, ilegítimo heredero al trono carlista,  a derrocar a su hermano, y también ilegítimo pretendiente al trono carlista, Don Carlos Hugo de Borbón-Parma Bourbon-Busset (Requiescat in Pace). Murieron dos hombres, hubo varios heridos, el carlismo, que tenía mucha fuerza, se quedo sin ella, fue ilegalizado hasta el término del periodo de transición más inmediato del régimen a la democracia... todo por los anhelos de poder de un rey, y por la necesidad de la camarilla de nuestro "supuesto rey" de mantenerse apalancados en esa estructura de poder corrupta que hasta hoy sigue sostenida.

A esto don Francisco (profesor de inglés)[iii], que es, si soy sincero, lo que más me dolió, me respondió:

- LOS CARLISTAS SOIS LOS ÚLTIMOS ROMÁNTICOS QUE QUEDÁIS EN ESPAÑA

A esto yo respondí:

- AL SENADO (AUNQUE CIERTAMENTE SOMOS UNA CIFRA MODESTA) NOS VOTARON 45000 PERSONAS...

A lo que muy  audaz reiteró:

- PUES SOIS LOS ÚLTIMOS 45000 ROMÁNTICOS QUE QUEDÁIS EN ESPAÑA...

Y me quedé completamente sin armas cuando siempre inoportuna o impuntual, sonó la sirena. Por ahí se hubo de salvar el liberal frente a mi grito contrarrevolucionario. Y sí, ciertamente soy romántico, pero no por Carlos María, sino por Bécquer, Rosalía de Castro, José de Espronceda, Lord Byron... Por lo político, aunque parezca irónico, soy muy realista, casi naturalista.

Todo queda dicho.



[i] Santiago Carrillo, siendo como fue del otro bando merece todo mi respeto y no quiero caer en ese rifirrafe sobre su condición de homicida o no. Ante todo es una persona, que aunque no comulgando con sus ideas políticas, lo respeto ante todo.

[ii]Cuando me refiero al bando nacional quiero pedir que  no relacionen con los ambientes fascistoides provenientes de Falange y los resultados del decreto de unificación de 1937, que tuvo un resultado dañino para la patria y para la Iglesia Católica que se encontraba en situaciones difíciles antes de la sublevación. Puede relacionarme usted si lo desea con el catolicismo y su defensa, pero no con el asesinato cruel y la personalidad taimada de muchos que tomaron la guerra, no como una Santa Cruzada, sino como una oportunidad de tomar el poder. 


[iii]Mi profesor de inglés es un gran hombre, de esos de los que te apoyan cuando lo necesitan y al que tengo mucho aprecio. De hecho, ayer leyó la entrada y se disgustó porque creía que me había hecho daño. El tono de mi texto me ha parecido un poco irrespetuoso, aunque soy firme defensor de lo que he dicho. De todas maneras sabía bien a lo que me arriesgaba y a lo que no. Sabía que podía leerlo y sentirse molesto y sabía también que no sería alguien injusto conmigo, porque ante todo es un profesional humano, que quede claro.


sábado, 30 de octubre de 2010

Otoño


Paisaje otoñal con árboles
Vincent Van Goth

Tras dos semanas de absoluto apocamiento poético, he resurgido de mis cenizas con un humilde curso de mecanografía y el otoño a mis espaldas. Su textura húmeda, su grito aterciopelado, su mal humor, su magia mundana, su extraordinaria cotidianidad, su infinita vejez... Con la lluvia, el otoño ha vuelto a mi vida con su áspero carácter. Y lo temo y lo amo y lo odio y lo aprecio... porque aunque el convoque siempre de su seno la profunda nostalgia, se muy bien que no puedo vivir sin esa angustia, pues yo he nacido en ella, ella me ha educado, ella me ha acogido y ella me ha consolado.

Bendito otoño de hojas amarillas y de semblante serio. Bendito amigo que cada año, tras su viaje al sur profundo, siempre vuelve con amores nuevos, con renovado mal agüero y amistad dañina. 

viernes, 15 de octubre de 2010

La voz de un profeta pagano.

Enseñar a necios es como pegar tiestos rotos;
hablar a quien no escucha,
como despertar a alguien de un sueño profundo.
Quien razona con un necio razona con uno dormido;
al terminar le dirá: "¿Qué pasa?"
Por un difunto, llora, pues le falta la luz;
por un necio, llora, pues le falta la inteligencia.
Por un muerto, llora con mesura, pues ya descansó,
pero peor que la muerte es la vida del necio.
El luto por un difunto son siete días,
pero por un necio e impío, todos los días de su vida.
No hables demasiado con un necio,
ni andes en compañía de un insensato.
Guárdate de él, para no tener disgustos,
y no te manchará al rozarle.
Aléjate de él y hallarás descanso,
y no te aburrirá su necedad.
¿Hay algo más pesado que el plomo?
¿Cuál es su nombre, sino "el necio"?
Arena, sal y bola de hierro son más fáciles de llevar...


...................[Eclesiástico 22, 7-18]


Habitualmente encuentro algún poema o algún detalle que me llama la atención en Rayos y Truenos. Esta vez, ha sido unos versos del Eclesiástico, que al leerlos me han conmocionado. Por una parte me han producido intenso placer leerlos, sobre todo por la soberbia propia de aquel que se considera que posee verdades innegables; y por otra parte he sentido miedo, terror a ser como el necio que describe. Pero no es demasiado relevante como me sienta yo, o si debo hacer examen de conciencia respecto a mi actitud interior. Me ha llamado la atención sobre todo, porque cada vez que leo a Platón, en esos primeros diálogos  de juventud, me parece que lo que cita de su maestro Sócrates refleja verdadera inspiración de Apolo, de ese Dios de rectitud que le encomendó destruir la rigidez del dogmático y la flexible cobardía del sofista. 

Y en mis cavilaciones desesperadas, extrañas y que rozan el límite de lo absurdo, me pregunto si esa «voz profética dentro de mí, proveniente de un poder superior» fuera realmente la voz de nuestra cultura cristiana. Suenan de tal modo las convicciones de este filósofo, que me invita a plantearme si puede haberse visto influido por la inspiración divina. Porque si atendemos al profundo sentido de la necedad, que da el poema citado al comienzo, daremos cuenta que habla con el mismo tono que cuando se sucedían las condenas de Sócrates a la ignoracia. Recordemos, tal y como, de forma negativa, analizó Nietzsche, Sócrates supuso el síntoma de cambio cultural, de paso a la vida mesurada, al abrazo de nuestra historia humana particular con el poder de la moderación, de la templanza.

Lo siento...

*I amar prestar aen (El Mundo ha cambiado)
Han mathon ne nen (Lo siento en el agua)
Han mathon ne chae (Lo siento en la tierra)
A han noston ned gwilith (Lo huelo en el aire)