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miércoles, 5 de enero de 2011

La Columna y el fundamento de la Verdad

Sophia. 
(Sabiduría divina) 
Icono Ruso

Ya tengo el ejemplar de "La columna y el Fundamento de la Verdad". Ese libro que he esperado hasta ahora, desde su reciente traducción, a obtenerlo, me ha sorprendido de inmediato. Su edición es claramente una pequeña obra de arte. Pastas duras de color verde, cantos de color negro donde resaltan las letras blancas del título y el autor, dos páginas con un delicioso icono ruso de la Sabiduría divina, y una extensa obra que en mi opinión, con los años se convertirá en uno de los fundamentos de la metafísica y la religiosidad occidental. 

Porque aunque Pavel Florenskij ofrezca su visión desde su mentalidad histórica concreta, inmersa en los años previos a la revolución en una lucha antinómica entre el positivismo materialista y la religiosidad ortodoxa renaciente, este genial autor configura una cosmovisión integral de todo lo que existe desde algo que le falta al hombre moderno, la experiencia religiosa. Crea lo que el idealismo absoluto, trascendental, subjetivo u objetivo y todos sus vástagos occidentales como el marxismo, el materialismo, la fenomenología... han sido incapaces de hacer, contemplar a Dios y a la verdad no como algo a descubrir en el pensamiento, o crear por medio de él, sino que se compone como una realidad viviente, orgánica, profundamente dinámica... En definitiva, a mi parecer, el Padre Pavel Florenskij nos devuelve lo perdido de la Edad Media, destruido por Lutero, es decir todo aquello que se compone en torno al dogma y en torno al sacramento, es decir toda la vida intelectual y práctica no solo de nuestra fe sino del conjunto de nuestra cultura occidental.

Me imagino al Padre Pavel, tras la unión de la iglesia de Oriente y de Occidente, como el reconocido conductor de la destrucción de la cultura de la muerte, esa que criticaba Nietzsche y Rouco Varela, ya que habrá devuelto con su estímulo, la fuerza que necesita el cristiano y el filosofo para vivir: el respeto al dogma y la veneración a los sacramentos. El será recordado, a mi entender como un gran defensor de la fe en general.

«Ni los abismos más profundos —escribe— entre las religiones deben crear entre ellas divisiones tales que rompan definitivamente su radical unidad (...). Cada confesión y cada religión se apoyan en alguna medida sobre la auténtica realidad espiritual y, por tanto, ninguna está completamente privada de la luz de la Verdad. Aunque puedan ser grandes y profundas las diferencias religiosas y confesionales, son sin embargo relativas... Tener cualquier fe es mejor que no tener ninguna, porque la fe da un auténtico contacto con el mundo espiritual (...). El mundo religioso está roto sobre todo porque las religiones no se conocen recíprocamente. También el mundo cristiano está roto por el mismo motivo, porque las varias confesiones no se conocen recíprocamente. Todas ocupadas en una polémica que agota, no tienen fuerza para vivir por sí mismas (...). Si una mínima parte de la energía que se pierde en hostilidad hacia los otros  se usase para amarlos, la humanidad podría descansar y prosperar»[1] 

Pero no solo será recordado como un gran filósofo, sino también como un gran cristiano, que en afán destructivo de la Revolución oscura del comunismo en Rusia, no claudicó en la dificultad para defender la integridad de su pueblo. El cruel Partido Bolchevique, o Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), se sirvió de él para la electrificación de Rusia, de su genuina investigación científica y matemática... pero su osadía, la supuesta soberbia que significa para la ideología asesina llevar una sotana blanca, lo terminó por confinar en  el lager de las islas Solovki. Murió fusilado, pero su visión genuina de la realidad, constantemente atacada por el comunismo, han permanecido en sus obras, muchas de ellas no publicadas o traducidas, pero que en el futuro demostrarán lo importante que es la santidad para un buen filósofo.

"Nuestra Iglesia —escribe Florenskij— o es un completo absurdo o bien debe nacer de un germen santo. Yo lo he encontrado y ahora lo haré  crecer, lo llevaré hasta los santos misterios, y no lo daré como comida a los socialistas de todos los colores y matices"[2]

Santo no reconocido todavía por su heterodoxia, es decir, cercanía a posturas católicas; gran filósofo y ante todo un gran ser humano. Espero disfrutar de su obra maestra tanto como lo he hecho mediante el número 22 de la Revista Númenor, que se ocupó mediante un número monográfico del autor hoy citado, y mediante la tesis doctoral "La Belleza, memoria de la resurrección" de Francisco José López Sáez. Sí es cierto, todavía no he leído una obra de este autor, pero incluso con fragmentos aislados y recortes me enamoré de su planteamiento.


[1] P. A. Florenskij, Note sull´ortodossia, en L´altra Europa XVI, Milán, Centro Russia cristiana (1991)1 (235), pp. 26-31.
[2] P. A. Florenskij, Corrispondenza tra P. A. Florenskij e Andrej Belyj, en Kontekst, 1991, en ruso, p. 39: Lettera a Belyj (1880-1934), del 15-VII-1905.

domingo, 2 de enero de 2011

Regalo de Reyes

Archivo:AleksandrPushkin.jpg
Aleksandr Sergéyevich Pushkin
Cuadro realizado por Vasili Tropinin (1827)


Pasado ya tendré los regalos de reyes porque mis padres saben ya que puedo prescindir de la noche mágica de la víspera de la Epifanía. Estoy contento porque voy a poder tener en mis manos un ejemplar de La "Columna y el Fundamento de la Verdad" de Pavel Florenskij, que como algunos sabéis es el filósofo que más me ha llegado, en su vida y obra, del conjunto de la Historia de la Filosofía. Además, en honor a mi admiración por lo ruso, voy a tener también en mis manos un volumen de "Poemas" escrito por el romántico Aleksandr Sergéyevich Pushkin.


Es cierto que a todo esto se une la nostalgia de no poder seguir reviviendo esos nervios infantiles de la noche de reyes, pero hay que saber crecer. Peter Pan es, a todos los efectos un enfermo. Hay que saber que prescindir de la envoltura de niñez, no significa tirar por la borda la sencillez propia de la infancia.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Nochebuena

¡OS UNA FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERO AÑO 2011!

nacimiento de jesus

Que la Sagrada familia os acompañe en estas fiestas tan señaladas. Ojalá tengáis un buen festín en Nochebuena y que lo paséis bien con vuestras familias y amigos. 

Yo estoy con mi particular animadversión contra el espíritu navideño, aunque como son excentricidades propias no podía dejar de  felicitaros. 


Antonio Rivero Díaz

martes, 12 de octubre de 2010

La nación inexistente



La libertad guiando al pueblo
Eugène Delacroix

La definición más extendida de lo que es una nación, nos dice que es una comunión de personas con una misma cultura, lengua, tradición, historia y misma forma de concebir el derecho y la organización de la sociedad, por lo menos en unos mínimos. Entendiendo el contexto de donde surge, que es los influjos ilustrados de la Francia Revolucionaria, hemos de darnos cuenta de algunas ideas:

La nación es un invento ilustrado. ¿Existe nación? ¿Las personas nos sentimos naturalmente unidas por una lengua, una cultura, una tradición? ¿Es la cultura un instrumento de unión? Me da la impresión, que el concepto nación es extrapolar el sentido de la patria al hombre. La patria, como poso cultural, como legado tanto material como intelectual, sirve al hombre en la vida en sociedad para que siga, en cierto modo, la tradición de sus antepasados. La nación es, sin embargo, la abstracción de la patria, la utilización que hace el hombre de su cultura en beneficio suyo y del pueblo. En definitiva, el respeto a la patria supone el respeto a nuestro pasado. El respeto a la nación supone la utilización de nuestro pasado para conquistar nuestro futuro.

Por ello considero que el poder del nacionalismo es ilegítimo, una forma de dominación y alienación (y lo digo así aunque suene marxista). No existe una comunidad unida por una cultura común, más bien, una sociedad unida en una cultura común, en las relaciones interpersonales que se desarrollan dentro de unos patrones que nos permiten trabajar juntos. Por ello, en este siglo XXI, no podemos entender la idea España como una, porque aquellos que pretenden hacer de España una nación, obtendrán arena, pero aquellos que pretendan hacer de ella una patria encontrarán un pasado, un presente y un futuro que, además de no excluir a otras comunidades y culturas, las integra.


Escudo del Reino de España
de la rama de Anjou


Pero claro, de esto no entendemos nosotros demasiado. Una política de fueros, de leyes respetuosas con las costumbres, habría solucionado tanto separatismo y odio entre hermanos. No hubiera habido tantas guerras civiles. Pero claro, Felipe de Anjou, Pepe Botella, Argüelles, Jovellanos, Riego y compañía tuvieron que estropearlo todo. Cosas propias de españoles.


domingo, 10 de octubre de 2010

La osadía de corregir a Santo Tomás de Aquino.

Leyendo "Introducción a la Filosofía" de Mariano Artigas, un sacerdote filósofo muerto hace relativamente poco tiempo, me encontré con una afirmación que hacía suya y que provenía del mismo Santo Tomás. Y no es que yo pretenda hacerle frente a este filósofo, subido a los hombros de Aristóteles, pero me hizo pensar.
El arte "es un conocimiento que tiene cierta universalidad, y que, en este sentido está por encima de la simple experiencia, surgida de los casos concretos: por el arte , se sabe el porqué (...) Por encima del arte está la ciencia, que es el conocimiento por sus causas de algo que no es inmediatamente evidente: supone pues, un razonamiento por el que se pasa de unos conocimientos a otros mediante el uso de la lógica"(1)

Reconozco mis amplias limitaciones respecto a la filosofía y que espero paliar con los futuros años de mi dedicación a esta, pero no sé porqué, a lo mejor porque escribo poesía o porque la leo con más cuidado que cuando la escribo, pero la respuesta de este sabio y de su referencia tomista no me convence. 

Puede, y con razón, que se me pueda calificar nietzscheano aunque me parezca no llego a esos extremos, ya que en mi mente se ha asentado el firme argumento de que la literatura, el arte... tal y como decía el filósofo alemán, poseen mucha más sustancia y oportunidad de conocer que la pura y recta razón.  Pensar, cavilar, deducir... son actividades en las que el filósofo se siente en su terreno: el pensamiento; donde puede modelar la idea de la realidad. Sin embargo, es en la vida donde todo discurre de distinta manera, donde todo se presenta como peligroso y donde también reside la bondad, Dios y todas las realidades fotografiadas para el pensamiento.


En cierto modo, aunque la filosofía y la vida son necesarias, el arte no está supeditado a ellas. Más aún, me parece, tengo la extraña convicción, de que en el terreno donde el mundo de la razón y el impulso que recorre nuestra cotidianidad se funden, surge el arte, como fusión misteriosa entre aquello que pensamos y aquello que vivimos, aquello que nos conduce a la verdad racional y a la verdad de los sentidos.


(1)ARTIGAS, Mariano: Introducción a la Filosofía. EUNSA, Editado e impreso en España; 18

sábado, 22 de mayo de 2010

La belleza, memoria de la resurrección.

Pavel Florenskij

Tomando el título de esta entrada, prestado de la tesis que recién he adquirido de Francisco José López Sáez, sobre el teólogo ruso: Pavel Florenskij, comienzo una breve crónica sobre la presentación del N.22 de la Revista Númenor.

¡FUE GENIAL!

El conferenciante, ya mencionado al principio, dio una clase magistral sobre el desconocido Da Vinci ruso. Habló de su vida, como fuente de su pensamiento filosófico; hablo del icono, de su concepción de la palabra... recubriendo una hora de cultura de belleza. Tras el acto, se siguieron algunas preguntas y posteriormente nos salimos a la C/ San Fernando, donde todos los asistentes se tomaron algún refrigerio para reponer fuerzas del calor prematuro de primavera. 

En la terraza donde nos sentamos estuvieron Fidel Villegas, Rocío Arana, Cerero, Paco Gallardo... y entre todos estuvimos hablando de los misterios que quedaron en el tintero, tales como la cultura de la muerte (no es clave política sino filosófica); la tesis de Rocío sobre Calderón de la Barca, además de un recital que participó entre feministas... Una velada que para mí se acabó a las 22'30, cuando los autobuses comenzaron mostrar su impaciencia.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Metafísica. Libro IV. A la luz de los clásicos.



He de reconocer que por mucho que me apasione la filosofía, "Metafísica" de Aristóteles es un libro que al empezar parece tener una naturaleza plomiza y oscura. He recorrido su primer centenar con un sentimiento de obligación que no poseía sentido alguno. A pesar de todo, y seguro que no son avatares del destino ni del azar, llegué a su libro IV. Es aquí donde la fascinación hacia lo evidente abrió mi alma hacia este filósofo universalmente conocido. 

Recorrer la evidencia del principio de no contradicción, por el cual nada puede ser y no-ser al mismo tiempo, el principio de tercero excluso, que muestra con garbo la lógica aristotélica... todo esto, en un conglomerado de sensaciones extrañas ante el saber, han fascinado al asombro. Y es que este pensador planteaba en su tiempo interrogantes aparentemente absurdos para nuestro tiempo, pero que resultan, al leerlos del modo en que los plantea, unos pensamientos que pueden resultar especialmente escondidos. No pretendo aquí hacer un comentario filosófico, ni exponer mi opinión metodológica al respecto, sobre todo porque carezco de esa capacidad, al menos con el rigor que se requiere. La idea no es Aristóteles, sino más profunda si cabe.

Los clásicos, tanto en materia de ensayística como en literatura, poseen una fuerza vital extraordinaria. Su problema es la dificultad de leerlos y comprender su vocabulario, o incluso, los temas que adornan el corazón de luz que entraña... sin embargo, el poder de estos dan vida y purifican nuestra mente. Leer a Platón, a Aristóteles, a Sófocles, a Cicerón, a Séneca, a S.Agustín, a los Evangelistas, a Santo Tomás, a Dante, a Garcilaso, a San Juan de la Cruz, a Manrique, a Quevedo, a Lope de Vega, a Góngora, a Cervantes... pertenece a un nivel elevado, pero, si a pesar de todo conseguimos liberar nuestras mentes de la comodidad, encontraremos algo verdaderamente humano en las páginas de un libro. 

Un buen libro humaniza, un clásico te descubre lo que es la humanidad; que es ser humano como sustancia primera y segunda, individualmente y en colectivamente. Leer, es una actividad, que a la luz de las grandes obras de género universal, permiten vislumbrar aquellas cuestiones, preocupaciones, tendencias, defectos sobre la vida humana. Constituyen un tesoro de  alcance verdaderamente metafísico, aún sin hablar específicamente de ello en su totalidad. Revelan aquellos principios humanos que se reflejan en el universo, y es que no debemos olvidar aquella frase: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza"

lunes, 19 de abril de 2010

Buenas Noches y Buena Suerte




Recomiendo esta película encarecidamente,
debido a su crítica social profunda contra
el sistema informativo que hoy domina en 
el sistema democrático occidental 


No quiero hacer otra reseña sobre cine, aunque sí me gustaría plantear el problema de la información en los medios de comunicación de masas. La televisión, la radio, internet... son formas, ventanas desde la totalidad de realidades que se suceden en el mundo. Sin embargo cabe apuntar una pregunta que resulta clave. ¿Son fiables esas interconexiones entre todas las comunidades que pueblan el panorama de nuestro planeta?

Hemos asistido a un cambio radical en el modo de concebir a la humanidad, a las relaciones macrosociales y microsociales en los últimos 60 años, tras la II Guerra Mundial. Las relaciones económicas entre los estados ha dejado paso al libre movimiento de capitales entre las empresas, a la formaciones de grandes corporaciones multinacionales... El individuo verdaderamente se ha liberado del impedimento espacio-temporal actual y puede acceder a una información cultural, política o económica en breves segundos. Ante tantos avances, me pregunto si hemos crecido como hombres y si nuestros países se han desarrollado como mejores hogares para los ciudadanos, si la tradición y la trascendencia está siendo eliminado por el poco interés que tiene en la sociedad moderna de la información... Son tanto los interrogantes ante el supuesto progreso, que la realidad se torna abrumadora.

Quien halla visto la película, que da nombre a esta entrada, será capaz de comprender el porque de mi crítica. No somos conscientes de que toda las noticias que recibimos focalizan mediante las modas la atención de nuestros ojos. Que mediante la publicidad, verdaderamente hay un control y censura de los programas... El periodismo se ha convertido, en la mayoría de los casos, en sectarismo político, fuente de información sesgada e interés económico.

La clave de este problema no esta en la economía de mercado o en la esencia maligna de determinadas posturas políticas. Como defiendo y he defendido muchas veces en este blog, el problema está en la incapacidad del hombre moderno en caminar con la verdad, en ir en busca de ella. La comodidad es lo que nos atañe, la pereza de defender aquello en lo que creemos por solo un salario o una retribución por las actividades empresariales. En cierto modo el problema está en la propiedad privada, derecho natural del hombre, que en el siglo XXI tiene el defecto de no tener voluntad de creer en el bien común: la verdad y el compromiso.

viernes, 16 de abril de 2010



Barry Lyndon es una película que me ha dejado totalmente fascinado. Seguramente muchos de vosotros la habréis visto, lo que no añade ningún interés al mero hecho de leer esta entrada, sin embargo y de modo muy especial me dirijo a aquellos que por desgracia no han podido contemplar magnífico largometraje. 

De como llegué a ella

Los avatares del destino me han abocado a que en la baja por paternidad de mi profesor de Inglés, un sustituto haya llegado a nuestra clase, la peor de 1º de Bachillerato (por eso de las letras) y que me haya descubierto esta magnífica historia.Todo fue a raíz de un examen que hacía el papel de uno de selectividad. La composición, de 100 palabras obligadas, me ha ayudado a que Don Miguel Ángel, me calificara de romántico en sus pensamientos y descubriera las hazañas de Redmond Barry a mi persona. 

Y es que pienso que no me lo merezco, por lo menos viniendo de un profesor como él, que hasta él último día de su trabajo como sustituto, ha sufrido el fatal comportamiento de todos los alumnos -incluyéndome a mí- a excepción de tres o cuatro chavales.  Por ello, en reconocimiento por su entrañable labor le dedico esta entrada en mi blog. Se lo merece desde luego

De como me cautivo la película

La vida de un hombre tan entrañable, tan humano, tan de carne pasional y de espíritu intrépido me recuerda la vida humana, contextualizada en todo período histórico de modo universal, aunque de manera muy especial en el irracionalista s.XIX. El amor desenfrenado, pero fácil de olvidar, el deseo de bien que se extingue junto a las malas compañías, la infidelidad, el sufrimiento que produce un hombre en una mujer de la que no siente amor alguno... todo ello llegó a mi corazón como una llama de recuerdos. 

Pocas películas me hacen levitar de tal modo. El Padrino, Eisenstein con su Revolución de Octubre y el Acorazado Potemkim, Barry Lyndon... La razón es sencilla, pues aún en sus ficciones tratan de lo humano, de aquello que convulsiona al hombre en todas las eras. Las películas de ahora -o por lo menos el cine occidental- son de ritmo rápido, con multitud de estereotipos... Sin embargo los clásicos son las películas que cual sea el lugar y tiempos donde y cuando las miras, penetran en la humanidad, la desglosan, la abren al corazón humano de manera extraordinaria.

Es cierto que ideológicamente me guío por principios especulativos, racionales, en la odisea, como pasión intelectual, de encontrar en la filosofía la primera verdad. Sin embargo hoy entiendo aquella frase de Blaise Pascal que enuncia: "El corazón tiene razones que la razón ignora"  Y es que el imperativo del sentimiento me revela que en cierto modo soy equilibrado, pero el arrojo de los personajes clásicos, tanto en la literatura como en el cine, su valor, su humildad, su mesura, me llaman, como vocación, a ser un hombre universal, un hombre viejo, un hombre de siempre, asentado en aquellos valores que definen al hombre y no en aquellos que definen a uno nuevo, de crueldad inconsumerable: el anti-hombre, que es la principal forma de ver al ser humano en los totalitarismos. Los clásicos humanizan, la mala literatura y el cine descarnan el fundamento de los hombres. Por primera vez, y tras la visión de esta película, tengo muy claro esta idea.

martes, 13 de abril de 2010

Esto lo estropean unos pocos


Esto lo estropean unos pocos y ahora pretenden que lo arreglemos entre todos. Señores, yo no soy un animal político, digo más, odio la conducta de los poderes públicos y de los partidos. No buscan la verdad, viven para usar el arte de convencer. La política mundial es la sofística moderna. Nadie le interesa el bienestar integral, sino aquel que a corto plazo asegure mantener los votos en regla para los recuentos electorales. Y como culmen, han conseguido con sus cortinas de humo la intoxicación de la economía de nuestro país. Y ahora resulta que todos debemos arreglar este desvarío.

Y es cierto que todo este caos de políticas ocurrentes debe ser disuelto; y es cierto que este Gobierno debe ser censurado; y es cierto que debemos apretarnos un poco el cinturón y ser generosos con nuestros impuestos... pero señores, y aunque parezca una crítica absurda, porque los señores políticos visten, viven, se transportan... como señores. Tanto socialistas como populares se comportan como burgueses ilegítimos, enriqueciéndose desmesuradamente de lo que todos los contribuyentes aportamos a las cuentas públicas. ¿Es eso justo? 

Lo sería, incluso, cuando la marcha de nuestro país fuera estable, pero ¿sin mover el meñique podemos permitir que los cargos públicos se vuelvan ineficaces y colapsen la acción política ciudadana? ¿Es justo que mientras que los ciudadanos pagamos mayores impuestos, se derroche excesivo dinero  por parte de las Administraciones del Estado? ¿Es justo que a 4 millones de familias de  desempleados tengan que soportar que la economía no mejore y que no se trate la profundidad del problema? ¿Es justo que cuando un cargo o un político tiene que contestar a una cuestión importante, aclare con una respuesta que no significa nada? 

Señoras y Señores, esto no es justo. Si quieren solucionar esta situación váyanse al Desierto del Gobi o al Tíbet, pero no se queden en España, donde el Reino de los Sofistas, los Oradores, los Políticos y Mentirosos está en pleno auge.

sábado, 10 de abril de 2010

Decepciones políticas


La corrupción es un  mal que en nuestro país está muy extendido. Caso Malaya, Caso Gurtel, Caso Faisan... Pues esta extraordinaria facilidad de pudrirse, no solo se extiende por el ámbito económico, sino judicial, policial... No entiendo demasiado de esta cuestión, a parte de la noción básica <<¿Quién es el político de turno para meter la mano sin permiso en las arcas de Estado?>> Sin embargo me repugna que programas sin ninguna rigurosidad informativa se dediquen a hablar sobre lo sucedido en clave amarilla y rosa. 

El amarillismo nunca ha sido bueno para una comunicación transparente, justa y respetuosa con el honor y la intimidad de las personas que son objeto de noticia. Programas como  la Noria o Sálvame, venden las vidas humanas, prostituyen la profundidad de una vida en sociedad, limitándola, agotándola, cercándola con un ejército de cámaras, únicamente vencibles con el poder de la audiencia.

¿Verdaderamente queremos que la seriedad se pierda en un esbozo no real de la vida de la clase famosa de nuestro país?. 

domingo, 4 de abril de 2010

Domingo de Resurrección


Doy final a este ciclo de entradas que trata de la Semana Santa y el sacrificio de Cristo en la Cruz. Algunos pensaréis que este rollo religioso no sirve para nada, pero a mí en todos los sentidos me ha servido de modo espectacular. Saber que el Hijo de Dios se ha dado exclusivamente para salvarme a mí y a tí y a todos los hombres, me llena de alegría. Y hoy, que el Señor ha resucitado de la muerte, fuera del tiempo, me llena aún de mayor alegría. Cristianos de mundo uníos en este canto de esperanza. 

¡DIOS HA RESUCITADO!

sábado, 20 de marzo de 2010

Siempre Irlanda



Ayer acudí a una presentación de Antonio Rivero Taravillo de un magnífico libro llamado "Irlanda, una nación en busca de identidad" escrito por Luis Antonio Sierra, la cual estuvo plagada de alusiones mágicas y reales hacia la isla, tanto en el territorio norirlandés como el perteneciente a la república libre. Comentarios sobre el nacionalismo exacerbado, el odio, el gaélico escocés, el nacional-catolicismo... Algo que ha despertado mi interés por este país tan castigado en la historia de occidente. Os recomiendo la lectura del libro, cuyo repaso de la historia de esta cuna de cultura, posee una perspectiva muy innovadora y ciertamente objetiva.

jueves, 18 de marzo de 2010

Conocimiento de lo ardiente (I)


Os cuelgo la primera página de un ensayo filosófico titulado "Funcionamiento orgánico del pensamiento". Estoy abierto a sugerencias, aunque solo es una mínima parte de todo el planteamiento del texto en su totalidad

Todo ser tiene su origen en una causa, sea por necesidad o por contingencia. El dolor en la enfermedad, la enfermedad en la anomalía orgánica, la anomalía en la materia y la materia en lo desconocido. Como un incendio que nace de una brasa de calor sofocante, el bosque de la nada se ve inflamado por las consecuencias de estas llamas etéreas de lo que “es”. Por lo que, por lógica, en todo ser hay un origen-causa y una consecuencia. Este principio de causalidad, ya descubierto por la filosofía aristotélica, irrefutable hoy por hoy en el intelecto humano, es esencial para la comprensión de la realidad que tratamos entre estas líneas: Los orígenes del funcionamiento orgánico del pensamiento. A pesar de haberos nombrado el objetivo de mis siguientes cavilaciones, prefiero que aparquéis a priori estas palabras y comencemos a partir de aquello que conforma el yo en su perspectiva psicológica.

Si nos remontáramos hacia el pasado de un hombre singular en edad anciana ¿que veríamos?. Con seguridad observaríamos como una llama mortecina, aún resistente a morir, tomaría el color azulado que caracteriza a una hoguera de calor reconfortante. Los años rejuvenecerían milagrosamente desde diciembre invernal, hasta el enero gélido y navideño. La edad madura tomaría su vida con ciertos problemas que resultan agotadores, con la desgana propia de los cincuenta. Paulatinamente, la vitalidad comenzaría a acompañar a esa madurez propia de la veintena y la treintena, y en los últimos años de la vida se devaluaría la seriedad y el buen sentido del pensamiento,  aparecería el acné y tras volver a apagarse, el ahora niño moriría jugando con pequeños muñecos de tela gastada. Una vida a los orígenes. Dicho discurrir por el mundo podría resumirse en miradas, gestos, palabras... desde la perspectiva del yo del ser viviente. Un ego que alcanza esta categoría por un proceso ambiguo y difícilmente escrutable. A pesar de estos obstáculos especulativos, intentemos ofrecer a esta oscuridad, algo de claridad con divagaciones serias y fundadas.

¿Que es el hombre? O por lo menos de manera evidente, ¿Qué es lo que más caracteriza a este ser, cuyo ego es misterioso en sus comienzos? La respuesta, sin entrar en demasiadas profundidades propias de la razón, debe ser intuitiva: la persona piensa. El ser humano es un ser pensante, lo que quiere decir que discurre en su perspectiva universal de vida el pensamiento. Si a partir de esta premisa intuitiva, nos adentramos en las características de este curioso elemento, nos daremos cuenta que el pensamiento no es algo puntual, no es un instrumento que utilicemos en momentos determinados elegidos por la propia libertad. Esta capacidad es total y omnipresente en todos los momentos de nuestra vida, o por lo menos, presente en todos los que verdaderamente hayamos vivido de forma consciente.  Tras comprender este hecho, debemos adentrarnos ya en los principios que comienzan a surgir con la niebla propia que oculta el conocimiento ardiente. 

domingo, 14 de marzo de 2010

Hablemos sobre la Historia y el hombre: Nacionalismo





El Nacionalismo es un sentimiento, una ideología, un cúmulo de voluntades ciudadanas que confían en los vínculos de una comunidad unida por unos lazos culturales, de intereses económicos, religiosos, lingüísticos... y que postulan su derecho a constituir un Estado propio que les dirija. Algunos postulan, como el italiano Maccini, en una concepción voluntarista y liberal de nación, en el que los individuos deciden formar parte de una u otra comunidad de personas. Otros, postulan que la fuerza de la nación reside en su común pasado, en sus tradiciones, que indudablemente los conforman como una unidad cultural.

El Nacionalismo progresista es un pensamiento tan respetuoso con la libertad individual como utópico en su realización. La verdadera nación, la comunidad con futuro y estable es aquella que comparte una Historia. A partir de Hegel eso queda mejor revelado, ya que la introducción en el panorama filosófico al ego en su concepción histórica brinda un mayor conocimiento de sus profundidades como persona. Sin embargo un pensamiento tradicionalista en el nacionalismo, aún en una democracia constituida, brinda a la libertad de expresión la posibilidad de que aparezca un concepto de diferenciación respecto a las otras naciones, y en última instancia a otros seres humanos.

El dilema lo encontramos perfectamente reflejado en los sectores nacionalistas de España. Desde la dictadura del general Francisco Franco Bahamonde, hasta el sentimiento separatista de ciertos grupos políticos de algunas autonomías, se ha visto el intento de diferenciación. El nacionalismo dentro de nuestro país pretende brindar a esas comunidades hispánicas, y a su conjunto, una identidad diferenciadora, una concepción de comunidad excluyente, bajo el pretexto de la opresión de la historia del Reino Español sobre las distintas comunidades o bajo el pretexto de una comunidad unida y pujante desde el casamiento de Isabel y Fernando, los reyes católicos. 

Nos olvidamos, sin embargo, que ante todo somos humanos, que las diferencias de carácter nacional nos hacen ser ricos culturalmente, nos confieren un sentido de pluralidad verdadera, y además nos permiten aún en esas desigualdades nacionales, encontrar el valor universal de la verdad. Necesitamos un sentido de respeto, de confluencia y no de imposición democrática. La barbarie fascista, la pobreza, los genocidios, el aborto... todo proviene de la incomprensión de la importancia fundamental de la humanidad, una dignidad ontológica basada en la verdadera igualdad, en la verdadera fraternidad y en la verdadera libertad. Parece ser que el hombre ha perdido el sentido del amor. Prefiere vivir con sus contiendas nacionalistas, tratando de diferenciarse del resto por sus particularidades culturales e intentando suprimir el crédito de las demás.

viernes, 5 de febrero de 2010

Noticias Candentes



Os debo más que explicaciones por la ausencia indefinida en la que me he mantenido. No creáis que no me acordé de vosotros, lectores que todavía visitáis mi blog en estos tiempos de musas caprichosas. En estos días he estado en un concurso internacional, en su fase autonómica, llamado Modelo de Parlamento Europeo. En el, 60 jóvenes de toda Andalucía e Islas Canarias debatimos sobre temas de tan profundo calado filosófico, moral, social y político como: La Eutanasia, el Plan Bolonia, la crisis económica y la dependencia energética de la unión europea. Además de esta experiencia más que positiva, os tengo que anunciar por qué a pesar de que este acto solo duró tres días, porque he faltado a mi rinconcito de otoño 3 semanas. La cuestión es simple: ME HAN SELECCIONADO PARA LA FASE NACIONAL.

Esta vez 80 chicos y chicas de toda España se reunirán en torno al Congreso de los Diputados para tratar esos temas de importancia estatal que nos conciernen. Yo tengo claro que quiero defender en la cámara: el valor de la vida como realidad irreprimible por cualquier razón, la importancia del verdadero conocimiento y cultura por el saber en la construcción de una nueva vía universitaria, la defensa de un liberalismo regido por un aplicamiento severo del código penal en materia económica y la creación de una realidad energética rentable y a la vez sostenible. Son ideas, propias a mi parecer, del progreso basado en los valores universales que el hombre posee implícitos en su esencia. Algunos podrían llamarme conservador pero creo que mi postura es vanguardista pues defiende las posturas harto olvidadas del humanismo europeo de la Edad Media y Moderna.

¡DESEADME SUERTE!

sábado, 16 de enero de 2010

"La Madre" de Máximo Gorki



Máximo Gorki es un brillante escritor ruso que destaca por su claridad, su cercanía y su capacidad de influencia en sus novelas. Es resaltable de su vida la desenvoltura que tuvo en el régimen socialista de la URSS y en el desarrollo del realismo socialista que se impuso por decreto de Stalin en el panorama literario de la Rusia comunista. Es cierto, que ser en cierta forma el impulsor de semejante barbarie cultural no afama precisamente a un humanista, sin embargo, cuando pude acceder a un libro titulado "Los archivos literarios del KGB" escrito por Vitali Shentalinski, comprendí hasta donde el despotismo estalinista había llegado con su sistema de represión. Confieso que no me acuerdo muy bien de su situación en el libro, aunque lo ubico en los últimos capítulos del informe. Compartí la expectación que el autor de dicha publicación tuvo, al comprender que el máximo literato soviético había sido puesto bajo las tácticas autoritarias del socialismo en un solo país. Esto se reveló en la famosa Glanost que promovió el joven Mijail Gorbachov, pero no es un hecho que se resalte demasiado, siendo el epicentro y demostración de la vileza de la afamada dictadura del proletariado. Es reseñable, también, la multitud de cartas que él mandó a Stalin pidiendo la libertad de publicación en la patria rusa. La cara que mediante sus retratos, en las escuelas y universidades comunistas, intentó el régimen destilar de su vida, oculta su etapa de complicidad con sus compañeros aprisionados.

Dejando claro la integridad del escritor hoy nos ocupa, me gustaría recomendaros un libro de este: La Madre. Un libro que pertenece a ese mundo oscuro de propaganda de las novelas del realismo soviético, pero que supura terneza e inconformismo por cada letra. El relato se sitúa alrededor de una madre que apoya a su hijo, joven destacado en la resistencia socialista, en la conquista de la justicia social y la abolición de las clases en la Rusia Zarista. Es cierto que la novela peca de excesiva simpleza, alejándose de la dinámica chejoviana de alzar al hombre por encima de prejuicios humanos. Trata al empresario, a los gendarmes, a los jueces y a las autoridades de la Autocracia Rusa con especial oscuridad, no teniendo en cuenta sus esquemas mentales, sus personalidades, sus problemas... Sin embargo, a pesar de estos graves defectos, es también muy reseñable y muy tierno como describe la personalidad de la madre. Todo esto además se ve conjugado con una tierna y conmovedora descripción del desarrollo de esta lucha por parte del Partido Socialdemócrata Obrero (Antes de la ruptura de los bolcheviques y los mencheviques). Es cierto que no es su novela más brillante, ni muestra la realidad, pues debemos contar con el contenido propagandístico de esta obra. Para mí ha sido un placer leerla debido a la maleable pluma que tiene el escritor ruso al reflejar ambientes. Comprendiendo el fatalismo que comete en el desarrollo de la novela y disfrutando de sus aspectos positivos, invito a aquellos que conozcan la barbarie comunista, que la lean para empaparse en otra visión menos objetiva, pero llena de sentimiento de los preámbulos de la Revolución Rusa.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Desconfiar de las palabras.


Laberinto de telarañas que me oprime mi pecho. Desconfianza en el mármol corroído que pisan mis pies desnudos. No se que pensar ante la gente. Tengo miedo a que me engañen con bonitas historias amoldadas al interés propio, tengo miedo a la mentira, que yo también practico a las espaldas. No se a quién creerme en la noche de los sábados, no se a quién mirar a los ojos sin encontrarme resquicios de oscuridad tras sus pupilas.

Tanteo la verdad con manos de herrumbre y ceguera. A quién creer si vivo en la simpleza y en la ignorancia. Me pregunto a solas: ¿Por qué seré tan confiado a la hora de hablar y engatusarme? Siempre me arrepiento del poco valor de mis palabras al buscar la verdad tras las esquinas.

Yo creía que con el fundamentalismo que caracterizaba mis ideas llevaría a la gente por buen camino, sin embargo, de nada sirve ver la viga en el ojo ajeno, sobre todo cuando otra, más pesada que de costumbre, te acusa con certeza que liarse en la lucha de las almas requiere no liarse entre ellas y sus palabras.

Dormir, necesito dormir e intentar aclarar las ideas. Esto lo escribo para tí, en las dudas y eso que se llama amor de desconfianza. Amores que se hablan con burdas mentiras al oído, son amores falsos.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Nietzsche en pequeñas dosis.

Esta semana, que acompaña a sus espaldas a esta entrada, ha sido muy intensa. Economía, Matemáticas, examenes... Además he intentado escribir un ensayo sobre la esencia de la universidad y he fracasado evidentemente y no he tenido tiempo ni para un verso con cuentagotas. Maldita rutina, ya empiezo a cansarme... pero el trabajo duro trae descanso y este viene con sedas blancas...

Tras contarós mis desvaríos en mi vida diaria, que no interesan a nadie, os dejo mi recomendación semanal en la sección de audioliteratura. La obra leída: "Mi vida" de Friedrich Nietzsche, espero que os guste tanto como a mi, si decidís leerla.


[Ampliación en Las Hojas Vuelan, Entrada del 25 de Septiembre de 2009]

sábado, 19 de septiembre de 2009

Dije volveré y he vuelto...

Hoy viernes retomo el blog en estos dos días de sabatismo inesperado. Y ya que tengo poco tiempo para escribiros y (escribirme por supuesto) voy a organizarme. Viernes por la noche, audioliteratura, fragmentos de libros que he leído o estoy leyendo, porque mi intención este año es no dejar ni un día de tener un libro entre las manos. Sábado por la noche, algo de literatura propia... y domingo, escribiré algo sobre los actos culturales que estoy planteando en mi colegio...

Esto no es un aula ni sigue un horario pero por organizarme un poco no pasa nada... y fiel a mi promesa aquí os dejo mi primera reseña de audioliteratura, Apología de Sócrates.



Os lo recomiendo encarecidamente a los que no lo han leído. Fundación Cultural Andaluza ha hecho muy buena edición de este clásico, con la traducción de Luis Arenal, director de la revista Perkeo y Rafael Fernández. Merece la pena acceder a esta edición con unos pies de página muy ilustrativos en la lectura de esta obra maestra.

[Ampliación en Las Hojas Vuelan]

Lo siento...

*I amar prestar aen (El Mundo ha cambiado)
Han mathon ne nen (Lo siento en el agua)
Han mathon ne chae (Lo siento en la tierra)
A han noston ned gwilith (Lo huelo en el aire)