CRÍTICA AL FOLCLORE SEVILLANO EN LA SEMANA GRANDE
La Semana Grande de Sevilla es una conmemoración característica de la Pasión, Muerte y Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. No es una fiesta de folclore, ni una excusa para tomar algunas torrijas en un bar cualquiera... Comprendo que las campiñas sevillanas sean complicadas de entender, que produzcan un sed insaciable, que despierten el salero propio, comprendo la dificultad para estar serios en un día de fiesta tan especial... pero mantengamos la compostura.
Lo que no comprendo es que no se respete la estación de penitencia, que a los nazarenos se les acompañe y se les de conversación... ¿No recuerdan que están en la procesión para purgar por los pecados cometidos? Las Hermandades tienen mucha culpa de ello, aunque su labor no deja de ser ejemplar en muchos sentidos. Parecen no darse cuenta los amigos de la fiesta y el desenfreno, que tratan a Jesús lo mismo que los romanos y los judíos verdugos que se mofaban en el calvario de Su Sagrada Persona.
¡GUARDEMOS LA COMPOSTURA SEÑORES!
*Perdonad mi juicio tajante, pero el cachondeo me saca de los nervios. Estoy seguro que muchos hispalenses viven la Semana Santa con mucho esmero.