Diabolus in cementum
Homo sum et nihil humanum a me alienum puto....Hombre soy; nada de lo humano me es ajeno
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martes, 15 de marzo de 2011
Lo único que me queda.
Diabolus in cementum
lunes, 3 de enero de 2011
El abrazo del humo
viernes, 15 de octubre de 2010
La voz de un profeta pagano.
hablar a quien no escucha,
como despertar a alguien de un sueño profundo.
Quien razona con un necio razona con uno dormido;
al terminar le dirá: "¿Qué pasa?"
Por un difunto, llora, pues le falta la luz;
por un necio, llora, pues le falta la inteligencia.
Por un muerto, llora con mesura, pues ya descansó,
pero peor que la muerte es la vida del necio.
El luto por un difunto son siete días,
pero por un necio e impío, todos los días de su vida.
No hables demasiado con un necio,
ni andes en compañía de un insensato.
Guárdate de él, para no tener disgustos,
y no te manchará al rozarle.
Aléjate de él y hallarás descanso,
y no te aburrirá su necedad.
¿Hay algo más pesado que el plomo?
¿Cuál es su nombre, sino "el necio"?
Arena, sal y bola de hierro son más fáciles de llevar...
...................[Eclesiástico 22, 7-18]
miércoles, 13 de octubre de 2010
Siempre clásico, siempre antiguo
sábado, 9 de octubre de 2010
Poesía, Política y Filosofía
viernes, 3 de septiembre de 2010
Existir como experiencia emocionante
sábado, 2 de enero de 2010
Diario de un espíritu encarnado (V)
Se despertaba enero con el ulular del viento, de un viento que acariciaba la tierra con sus etéreas manos de fuego helado. Resonaban los pasos, resonaba el dormitar del ruido en los oídos, resonaba el estruendo del silencio en la mañana.
En medio de aquella sencillez y silencio brotaba la estridencia del cemento y el retumbar sórdido de los altavoces. Un centro comercial cuyo agitar, desmembraba con fugacidad la hermosura de la soledad hiriente. Personas que subían y bajaban las escaleras, personas que compraban, personas y muchas bolsas amontonadas en carros y en las manos. Lucían en ellas emblemas diversos, símbolos y colores cual menos exótico me sorprendía. A pesar de todo se oía todavía el discurrir de las hojas al caerse, los pasos silenciosos de los ángeles de aire, se oía hasta el último detalle de la vida y la muerte en el grisáceo lienzo que dormitaba.

Y es que el voluptuoso sonido de las voces se tornaba como un mazo y más los rostros demacrados de la tristeza de ignorarlo todo reflejado en sus pómulos risueños, en sus ojos enmarañados y en sus comisuras de rojo y carmín. Caminaban con soltura y sin embargo una vejez de aspecto moribundo se agolpaba en su olor de hollín y carbón quemado.
Sensiblería adolescente y generalidad, lo que hay tras mis palabras, pero me imagino que algunas palabras serán ciertas. Aunque en el cauce humano de las avenidas no solo se agolpaba la pesadilla juvenil de la ignorancia y la incomprensión. Dormitaba en las expresiones, en las caras, en los hombres y en sus rostros la sangre de vidas diferentes, vidas que se alejaban de la corteza de la piel y sus engaños.
Generalizar es fácil, es muy fácil pensar que el mundo se derrumba en una utopía que se ha tornado desesperación, es fácil llorar por algo que importa muy poco… Hoy lamento su ignorancia, y lamento la mía y lamento todas las lágrimas del mundo. Lamento la oscuridad que se sopesa en todo lo sensible. Podredumbre tras los sauces dolorosos. Alguien dijo una vez que la oscuridad es más espesa antes del resplandor, esperemos que sea así pues si no, nos quedará la vida en el silencio, en la ceguera más profunda, en la ignorancia más desalentadora, en la soledad del hombre con el hombre, en el anhelo que muere en el silencio como latigazo del dolor.
Lienzo: El puento de Zolotukhin Ilya
domingo, 6 de diciembre de 2009
Diario de un espíritu encarnado (IV)
Se levanta un rubor grana a este diciembre de hielo y desierto. El arpa y el cielo y el mundo marcharon olvidando a la oscuridad rezagada y solitaria. Surgen pequeños susurros de fuego de la chimenea. Las lenguas de bermellón consumen a los troncos en brasas y sueño... Muerdo un poco de chocalate a la vez que olvido por un instante el repicar de las campanas que recuerdan los instantes ya muertos de la poesía en mis palabras.
La primavera vestía
tu alma de clavel mullido,
y aquel otoño invernal
de lágrimas y de olvidos
Anciano que te escondes
junto al mar, junto a la nieve,
anciano-poeta-sueño, que
con mis tristezas duermes.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Diario de un espíritu encarnado (III)

viernes, 30 de octubre de 2009
Diario de un espíritu encarnado (II)
Barrotes en las calles, barrotes que se han erigido de la muerte y el dolor, barrotes en el alma eterna de los grises edificios... Canciones melancólicas, adolescentes con auriculares de libertad sonada y amorcillos falsos de besos en las esquinas que deslucen por la saliva y por la iracundia. Y voy caminando lentamente con la sangre que se hacina moribunda, caminando por caminos que se escriben con demasiado anhelo para ser andados, el mundo pide quietud entre el ruido, entre los pasos estruendosos que marcamos en el suelo...

viernes, 23 de octubre de 2009
Diario de un espíritu encarnado

Pintura de Ernest Descals
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Lo siento...
Han mathon ne nen (Lo siento en el agua)
Han mathon ne chae (Lo siento en la tierra)
A han noston ned gwilith (Lo huelo en el aire)
