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domingo, 28 de agosto de 2011

Y nos perdimos en nuestros sueños


Calderón de Barca

Recurro al polvo del alma 
al no recordar ya
los sueños de la marcha,
los sueños del despertar.

lunes, 20 de junio de 2011

Como se pierde el tiempo en un cigarro.

El tren

Todo comenzó en una mañana calurosa de verano, el sol  jugueteaba con el cemento de la acera. El alquitrán no era río, sino sólida realidad sucia. El hormigón de la estación coronaba el silencio matutino. Los pájaros trinaban con su histerismo propio. Y ella, callaba, con su boca hecha de saliva seca y pastosidad propia del despertar imprevisto, sin desayuno siquiera.  Vestida con vaqueros y una camisa de un color que está perdido en lo más profundo de mi mente, se disponía a bajar del coche de su padre y a caminar hacia el tren que la llevaría a su destino.

Su caminar despacio levantaba el viento. O más bien si cabe, su belleza era la que levantaba esa brisa inusual en un verano especialmente caluroso. Su pelo moreno, sus rasgos sencillos, su desapercibida presencia se abría ante los ojos del artista como la figura de una mujer al margen del mundo, y metida en él, en su misterio.

Subió las escaleras de ese armatoste racional de piezas y orden llamado estación de tren, y esperó al tiempo. El tiempo pasó, y el tren no llegaba. Miró al panel que indicaba los minutos antes de que llegaran los vagones. Quedaban 5 minutos. Y suspiró. Tan tranquila como parecía anteriormente, su actitud mística se volvió de frenética impaciencia. Tanteó su bolsillo, sacó un cigarrillo y se dirigió a una esquina, donde encendió su cigarrillo, escondida de los vigilantes, de las normas, de los demás usuarios, de las cámaras. Y esa actitud llena de ilegalidad juvenil sin más sentido que el de calmar un nerviosismo biológico, genético y lleno de falsa adicción por la nicotina, descargó la adrenalina suficiente para olvidar el tiempo mismo y que volviera la sensatez a su rostro, el cual se tornó de nuevo rosado. Todo causa del tiempo, que en los ojos de esa chica infractora, pasaba con la rapidez acelerada de la combustión del tabaco que fumaba. Y llegó el tren, y la lluvia llegó, y mi visión se perdió en su acelerada marcha eléctrica.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Tras una ausencia larga os regalo un soneto.



El vacío en el bordillo.

Palabras que no salen de mi boca,
la nada en el vacío que nos llena,
el fuego que nos arde y que no quema:
la nada es todo eso y no me importa.

Bebí del universo de la estrofa
andando por la curva de tu senda.
Anhelo el poder besar tu lengua,
buscar nuestra sintaxis en tu boca.

Deseo lo que quiere un pobre iluso
y me siento Fausto al borde del abismo,
al borde de disolverme en el verdugo

mientras espero tu amor, el lamido
que me saque del vórtice del mundo,
que me salve del propio desatino.

martes, 15 de marzo de 2011

Lo único que me queda.

"La isla Lacroix Rouen efecto de niebla"

La isla Lacroix Rouen efecto de niebla
Camille Pisarro

Diabolus in cementum

¡Si nuestro mundo
fuera la ciudad
de la eterna lluvia,
de la eterna niebla,
de las noches cerradas,
de las conspiraciones,
y que eso fuera siempre
el pulso del asfalto...!
Si al levantarme
en esa oscuridad perpetua
pudiera besarte,
el infierno no sería infierno,
y el dolor la paradoja
que necesita el corazón inerte
del cemento que sostiene
nuestro mundo.

martes, 1 de marzo de 2011

El holocausto de la hierba y la soledad




EL CAMINO

Las historias del valle
recorrían cada rama 
de la amplia llanura. 
Los árboles conversaban
y el viento, entre tanto,
mecía sus hojas.
Un finísimo manto de agua
bajaba de la infinita
alfombra de algodón
que cubría el cielo.
Entre tanto, la soledad
paseaba sus cabellos
por el sendero invisible
de la hierba.
A lo lejos corría Daniel,
el niño de los rizos dorados.
Su mirada asesinaba
la pasividad del valle.
La exclamación,
que es el átomo poético
del mundo,
surgía de la herida
que había  en el espíritu 
de la llanura, a cada paso 
de sus descalzos piececitos.
La palabra ingenua 
de su divino pensamiento
quemó la hierba.
Y el valle olvidó
a la amada soledad 
por un momento. 

domingo, 13 de febrero de 2011

Temores y Rumores

La muerte y la poesía han de ser hermanas. Las dos son como cuchillos que al penetrar en el alma el vómito se sucede, expulsándolo todo. En el caso de la muerte, se expulsa la vida. En el caso de la poesía, una extraña quintaesencia, un ámbar de juguete que desprecias. ¿Temes morir? yo temo leer Eternidades. Que pasaría si mi alma quedara vacía cuando al leer, escribiera, y cuando escribiera, vomitara mi intimidad velada. ¿Que soy si os entrego mis versos y estas palabras mías? Soy un absurdo, una marioneta de la divina providencia. No puedo escapar de lo que soy. Cuando lo hago mi mano se resiste. -¡ESCRIBE!-insiste ella. No quiero revelar al mundo mis oscuros pensamientos de franela. Pero el alma me lo pide, y como negarle a mi pilar propio, a mi espíritu herido lo que quiere. 

miércoles, 9 de febrero de 2011

Cuando la extensión de la locura se hace inabarcable


La Novela Extravagante

¿Por qué te quiero
sino eres más
que el aliento imaginario
de mi boca,
la almohada de mi cama 
y el respaldo de mi silla?

¿Quien dijo
que el dos no existe,
que caperucita es un cuento
que tu sonrisa era
un tabú idealizado?

Andamos por una mesa
y escupimos, y montamos
la bici de tu hermano,
que no existe.
El tiempo pasa,
y tu y yo somos uno,
y el uno es 
un cero a la izquierda.

Y la novela
que nos termina aburriendo,
acaba de noche, 
con nada más
que absurdos pensamientos
de franela.

sábado, 29 de enero de 2011

Lo que recuerdo de ayer por la noche

Imagen del espectáculo 'Flamenco para Traviata', 
de Salvador Távora.
El tumulto
del flamenco
en el parqué.
Todo quemado
y mojado
en holocausto,
por el reloj
que nos arrastra
hacia la cama,
donde la noche
estrellada,
desaparece
en un último suspiro.

viernes, 7 de enero de 2011

Experimento

CTRL
Miroslaw Blaka

Tomadura de pelo

El Hipopótamo azul,
uno, doz, tres, cuatro, cinco...
te amo,
te odio,
te vuelvo amar.
Lágrimas...

¿Como?
Poesía.

No, perdona, te equivocas.
¡Lo dudo!
¡Abracadabra!
(Y se esfumó)

lunes, 3 de enero de 2011

El abrazo del humo

El humo
Cvronte Stigio

El amor de mi vida
es la mentira.
Es dulce, delicada, solitaria.
Aunque sea la inevitable cobardía
poética nocturna,
nuestro romance no se apaga.
Su luz perpetua es sangre 
surgida del asfalto,
aunque marrón y volátil,
como el humo.

viernes, 31 de diciembre de 2010

De la vejez a la juventud


Cuando los años pasan, muchos creen que es síntoma del tiempo, del inexorable curso de la historia que siempre se dirige hacia el final, hacia un desenlace que se asemeja a nuestra vida: de la juventud a la vejez, de la vitalidad al desasosiego... Sin embargo, si miramos el curso de los hechos, el camino de la redención cristiana, a la naturaleza del calendario... veremos que todo siempre es renovación: de lo viejo a lo nuevo hay un solo paso y ese paso hoy, a modo de extraño simbolismo, se consuma mediante 12 campanadas. Ese repicar de las campanas de la Puerta del Sol, del reloj atómico de la NASA o de las manecillas de mi reloj de pulsera, nos indican de manera convincente que nada envejece, que solo hay una transformación a lo nuevo, que la muerte es un engaño de nuestros ojos y que detrás de la enfermedad nos espera otro camino, material o espiritual, pero otro camino de inextinguible llama hacia la eternidad.

martes, 21 de diciembre de 2010

El cabrero


Siempre paseaba el cabrero a sus toscos animales por el prado verde de enfrente de mi casa, aquella que coronaba el valle del Guadalquivir, aquel que se llenaba de niebla en invierno. Silbaba a sus perros y con una simple mirada reunía a sus cabras, que pastaban frenéticamente, como barriendo el páramo de la suciedad verde esmeralda. Con el tiempo, esa estampa insufrible se volvió contra uno en un apoteosis sentimental. Y llegó la nieve y las letras y el árbol esponjoso de plástico y las luces de color eléctrico y los sueños imposibles que parecían pesadillas... ¿Que ha pasado? - me preguntaba cada noche. Yo me respondía con el cliché: "Las cosas del destino". Resultó no ser el destino el causante de mi fragilidad extraña. Era el cabrero, el pastor y su rebaño, el pastor que me confundía hasta de noche con los gruñidos de sus animales, con la nada exhalando un suspiro que no existe.  

martes, 7 de diciembre de 2010

martes, 30 de noviembre de 2010

domingo, 28 de noviembre de 2010

"Con el tiempo" por fin tengo materia para una crónica poética.



Estoy disfrutando mucho de la nueva joya de Enrique García Máiquez, "Con el Tiempo", y no solo yo, sino que mi madre, que no suele leer poesía, también ha quedado cautivada por los poemas tan sentidos de este poemario. Como tampoco soy yo un crítico de literatura, ni tengo el conocimiento de un experto, solo puedo decir que me ha encantado. Pero... a raíz de este libro quiero hacer una breve crónica sobre como fue el recital poético del Viernes en la Universidad de Sevilla, que no fue muy concurrido por multitudes, aunque sí por las suficientes personas para que hubiera un ambiente de lo más acogedor y poético en una tarde ya anochecida, lluviosa y fría.

Llegué justamente a las 19.20, con mi amigo Fernando y con sus comentarios sin alma, como el diría. Avanzamos por aquellos pasillos, antiguos corredores de la Real Fábrica de Tabacos, (curioso nombre para un lugar donde esa prohibido fumar), y en la puerta del Aula Luis Cernuda, se apiñaban los primeros en llegar, entre ellos José Julio Cabanillas, uno de los protagonistas de la noche, José María Jurado, María Eugenia Reyes... y otros que no recuerdo. Empezó a llegar gente, como la presentadora de los poetas que nos iban deleitar con sus versos (José Julio y Enrique), Rocío Arana, o Cerero. Y empezó a correr el tiempo y el impulso de este nos llevó a una sala donde se escucharon algunos poemas deliciosos de José Julio y otros del libro ya nombrado de Enrique... Solo puedo recordar los poemas de Enrique porque los tengo en un libro. Es una pena no poder nombrar los versos de José Julio, que también llegaron muy hondo.


LA VOCACIÓN

¿Por qué escribir en verso si la prosa
es fácil, la publican, me la pagan
y tiene hasta lectores? La respuesta
es solo esta pregunta, cada noche.


VARIACIÓN SOBRE CARDENAL

Sensibles treintañeras, que algún día leáis
mis versos encendidos de pasión conyugal
y soñéis un poeta con cierto aire bohemio
pero a la vez monógamo y siempre muy romántico,

sabed que yo los hice a una como vosotras
-idéntica- y que ella, sin embargo,
prefería, sin duda,
que pusiese la mesa y fregase los platos.



Tras el recital nos dirigimos a un bar, que  no recuerdo el nombre, y allí, como siempre aburrí al que se me acercaba, hablando de filosofía, de carlismo y de nosécuantas parruchadas... Se bebió cerveza, cocacola, fanta; se fumó a raudales; se habló sobre el cosmos, la vida y maquillaje, y fue una velada que para mí terminó a las 10.45. Me fuí con un libro en el regazo, con la alegría y la tristeza de haber escuchado poemas que ahora no tengo en mis posesiones, y con la lluvia en mi paraguas.



AVISO:

He de recordaros, además, que el próximo viernes se produce la presentación en Sevilla de un fantástico libro lleno de anécdotas, dificultades, pericias y actos heroicos en la Guerra Civil sobre los tercios de requetés.  El libro se titula "Requetés, en las trincheras del olvido". Se presentará en el hotel NH Viapol, a las 19.30 de la tarde. Más información en http://andaluciacarlista.com/2010/11/28/presentacion-del-libro-requetes-en-sevilla/


sábado, 20 de noviembre de 2010

Sombras del sábado.



Día de lluvia en Sevilla
Rosa Ana Martos Sitcha


Sepultura de agua

Es la lápida gastada,
sin nombre, de una fosa,
en un recuerdo amargo y olvidado


¡La lluvia! 
El frío poético y mojado;
el cadáver, ya corrupto
del invierno.

sábado, 30 de octubre de 2010

Otoño


Paisaje otoñal con árboles
Vincent Van Goth

Tras dos semanas de absoluto apocamiento poético, he resurgido de mis cenizas con un humilde curso de mecanografía y el otoño a mis espaldas. Su textura húmeda, su grito aterciopelado, su mal humor, su magia mundana, su extraordinaria cotidianidad, su infinita vejez... Con la lluvia, el otoño ha vuelto a mi vida con su áspero carácter. Y lo temo y lo amo y lo odio y lo aprecio... porque aunque el convoque siempre de su seno la profunda nostalgia, se muy bien que no puedo vivir sin esa angustia, pues yo he nacido en ella, ella me ha educado, ella me ha acogido y ella me ha consolado.

Bendito otoño de hojas amarillas y de semblante serio. Bendito amigo que cada año, tras su viaje al sur profundo, siempre vuelve con amores nuevos, con renovado mal agüero y amistad dañina. 

viernes, 15 de octubre de 2010

La voz de un profeta pagano.

Enseñar a necios es como pegar tiestos rotos;
hablar a quien no escucha,
como despertar a alguien de un sueño profundo.
Quien razona con un necio razona con uno dormido;
al terminar le dirá: "¿Qué pasa?"
Por un difunto, llora, pues le falta la luz;
por un necio, llora, pues le falta la inteligencia.
Por un muerto, llora con mesura, pues ya descansó,
pero peor que la muerte es la vida del necio.
El luto por un difunto son siete días,
pero por un necio e impío, todos los días de su vida.
No hables demasiado con un necio,
ni andes en compañía de un insensato.
Guárdate de él, para no tener disgustos,
y no te manchará al rozarle.
Aléjate de él y hallarás descanso,
y no te aburrirá su necedad.
¿Hay algo más pesado que el plomo?
¿Cuál es su nombre, sino "el necio"?
Arena, sal y bola de hierro son más fáciles de llevar...


...................[Eclesiástico 22, 7-18]


Habitualmente encuentro algún poema o algún detalle que me llama la atención en Rayos y Truenos. Esta vez, ha sido unos versos del Eclesiástico, que al leerlos me han conmocionado. Por una parte me han producido intenso placer leerlos, sobre todo por la soberbia propia de aquel que se considera que posee verdades innegables; y por otra parte he sentido miedo, terror a ser como el necio que describe. Pero no es demasiado relevante como me sienta yo, o si debo hacer examen de conciencia respecto a mi actitud interior. Me ha llamado la atención sobre todo, porque cada vez que leo a Platón, en esos primeros diálogos  de juventud, me parece que lo que cita de su maestro Sócrates refleja verdadera inspiración de Apolo, de ese Dios de rectitud que le encomendó destruir la rigidez del dogmático y la flexible cobardía del sofista. 

Y en mis cavilaciones desesperadas, extrañas y que rozan el límite de lo absurdo, me pregunto si esa «voz profética dentro de mí, proveniente de un poder superior» fuera realmente la voz de nuestra cultura cristiana. Suenan de tal modo las convicciones de este filósofo, que me invita a plantearme si puede haberse visto influido por la inspiración divina. Porque si atendemos al profundo sentido de la necedad, que da el poema citado al comienzo, daremos cuenta que habla con el mismo tono que cuando se sucedían las condenas de Sócrates a la ignoracia. Recordemos, tal y como, de forma negativa, analizó Nietzsche, Sócrates supuso el síntoma de cambio cultural, de paso a la vida mesurada, al abrazo de nuestra historia humana particular con el poder de la moderación, de la templanza.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Siempre clásico, siempre antiguo

Ciertamente, se podría decir de mí que soy gran partidario de Jorge Manrique. Siempre, como un extraño sendero obligado por mi corazón, he tenido admiración por lo pasado. Mis chalecos de cuando niño; los zapatos gastados que compre hace dos años; la maleta de hace tres cursos; Frank Sinatra y la música clásica; mi amor al ideal medieval; mi amor al mundo griego, tanto artístico y filosófico como vital... Y tengo 17 años.

Y ya expliqué, porque profeso tanto odio a esta modernidad en aquella entrada "El Monstruo de la Edad Contemporánea" Sin embargo, la cuestión va mucho más allá. Temo al futuro. Lo temo profundamente. Y no me aterra por mí, por mi devenir en el breve lapso temporal que me pertenece en esta larga línea del tiempo, sino por el futuro de la cultura. Soy el prototipo del conservador radical, lo sé, porque no defiendo los valores de nuestro antepasados, sino que defiendo la totalidad del cosmos clásico. Y en este descorazonador sentimiento hay también un poco de soberbia y desconfianza.

Mi ser está profundamente dividido entre mi razón, que aboga por avanzar junto al mundo, y mi mundo sensible, que me pide, me ruega profundamente que no deje de amar a nuestro pasado. Y ese mundo interior envidia, se ha vuelto malhumorado contra los adultos, los mayores, los libros de historia... porque ellos, con derecho o sin él, han vivido aquellos tiempos sagrados para mí. 


¡Maldito tiempo que pasa. Maldita eternidad que no llega!

sábado, 9 de octubre de 2010

Poesía, Política y Filosofía

Los que me conocéis, sabéis muy bien como me atrae la política. Me encanta la lucha por el poder responsable, la batalla por lograr políticos que sean honrados... Sin embargo, no solo no me satisface pensar en ella, sino que me "duele" (literalmente lo digo) hablar de política. El alma, tras las largas conversaciones con mi razón y mis sentimientos, se agota. No puede sentirse a gusto en un mundo donde el problema político parece tan sencillo y sin embargo toma una complejidad cargante, anti poética, anti filosófica, deshumanizada.





Hablamos de Zapatero, Rajoy, Llamazares, Rosa Díez, Franco... y toda la cohorte de políticos que ha habido y quedan por haber, y sin embargo, o por lo menos yo lo noto así, intuyo que todo en el poder se convierte en una broma de mal gusto, en una tomadura de pelo que llega a ser pesada. En cierto modo, cuando me pongo a contemplar un cuadro de arte contemporáneo, veo ciertamente el mismo tipo de engaño (¡Cuidado! No todo el arte contemporáneo es malo y engañoso, permítanme generalizar). 

Cuando vemos una cuerda colgada del techo y nos proclaman que eso es un arte cool, moderno, con un sentimentalismo que refleja la angustia del artista... pensamos para nuestros adentros que todo eso es una nube de evasivas sin fundamentos a una realidad sencilla y simple. El arte está no solo para el que lo hace, sino para el que lo ve, y si el que lo contempla se queda a ciegas completamente, juzgo, seguramente mal, que no es arte, es un intento de sentimentalismo, poesía barata. La política, en estos últimos tiempos se comporta igual. Nos han presentado una cuerda que asoma progreso, catástrofe, cambio climático, matrimonio homosexual, igualdad entre hombres y mujeres, dignidad humana... Realidad respetables, algunas deleznables, otras dignas de defensa, pero en el contexto en el que se presentan, muestran la simple evasiva. Y no me refiero a que los políticos quieran amasar el poder, que es claro, sino que en todas esas ambiciones, despechos y verdaderas intenciones no hay significado. El hombre en cierto modo ha perdido no solo el sentido de su vida, sino la definición de sí mismo.

Me duele el alma por ello, y lo intento, intento reanimar mi definición, mi palabra, mi adjetivo vital, y no lo encuentro. Y busco en la poesía, y en la verdad universal de la filosofía... Y no encuentro la sintaxis de mi alma. 

Lo siento...

*I amar prestar aen (El Mundo ha cambiado)
Han mathon ne nen (Lo siento en el agua)
Han mathon ne chae (Lo siento en la tierra)
A han noston ned gwilith (Lo huelo en el aire)