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domingo, 5 de septiembre de 2010

La muerte de Dios a manos de los sabios


 

"¡Dios ha muerto y nosotros somos quienes lo hemos matado! ¿Cómo nos consolaremos, nosotros, asesinos entre los asesinos? Lo que el mundo poseía de más sagrado y poderoso se ha desangrado bajo nuestro cuchillo."
Friedrich Nietzsche 




Dice un proverbio que el tonto que persiste en sus tonterías, se convierte en sabio. Es lo que le ha ocurrido a Stephen Hawking. Y no es que este genial científico sea ignorante y posea pocas luces, pero parece haber hecho mal uso de instrumentos tan preciados para conocer la verdad, como es la física. No dudo que las ideas que prodiga en ese libro que ha dado la vuelta al mundo, no estén bien fundamentadas. Sin embargo, ¿quien es él para afirmar que no es necesario que exista Dios, si su querida ciencia no ha podido demostrar por sí misma que existe? ¿Quien es él para considerar a la filosofía un inútil método para conocer la verdad? 

Los científicos que han querido hacer  a su método empírico, filosofía, han caído en la profunda sima de lo irreal. Pretenden hacer dogma a sus demostraciones, mientras no son capaces de demostrar que existe algo más que el pensamiento. En cierto modo no les culpo, porque no hay nada que pueda demostrarse. Bebemos, reímos, nos enamoramos, y como hombres que somos, creemos que todo lo que nos rodea existe con toda seguridad. Creemos pensar que no hay problema en estar seguros de nuestros sentidos. Y no quiero dar argumentos racionalistas, cartesianos... pues no lo soy en absoluto, pero me resulta evidente que la ciencia no puede hacer nada por explicar todo el misterio que entraña el ser humano, ya que no es capaz de intentar resolver un problema de tal envergadura como es "Cogito ergo sum". ¡Pobre Stephen Hawking, que cree poder mirar al mundo con los ojos de la física!

Porque hemos sobrevalorado a la ciencia, hemos caído en una extraña escala de seguridades. Lo que vemos, lo que oímos, en definitiva, lo que sentimos, nada es probable. ¿Y por eso no podemos estar seguros de nada? No. Vivamos como hasta ahora, realizando un acto de fe en cada momento de nuestras vidas. Pero no reconsideremos la existencia de Dios porque la ciencia no la considere necesaria, porque de alguna manera, esta y la religión se asemejan mucho. La primera vive creyendo que lo que descubre es cierto sin tener una evidencia por sí misma segura, y la segunda, que sabiendo que no tiene evidencia alguna, cree lo que le ha sido revelado. Las dos igual de inseguras, las dos igual de válidas para el hombre.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Cuando la verdad es temida


Uno de los fenómenos televisivos más importante de los noventa es Expediente X. Fox Mulder, agente especial del FBI, y su compañera Dana Scully, pretenden descubrir una conspiración mundial relacionada con extraterrestres. Una trama bastante absurda en relación con nuestro mundo cotidiano. Pero hay algo que me sorprende cada vez que veo los capítulos de esta serie: la actitud del dúo estadounidense. No se habla solamente de disparatadas conspiraciones y abducciones alienígenas, sino que además hay un mensaje de fondo en toda esta odisea. Se refleja en la frase de los créditos iniciales:


"THE TRUTH IS OUT THERE"
(La verdad está ahí fuera)


Si advertimos las continuas alusiones a la verdad como objetivo, meta difícil, que requiere sacrificio, daremos cuenta que Expediente X puede ser una metáfora de la actitud social hacia la verdad. El hombre virtuoso pasa por cientos de dificultades, los más variopintos personajes pretenden alejarle de lo real, pretenden encerrarle en prisiones digitales como la televisión, el ocio... pero la verdad está ahí fuera. Fox Mulder es un héroe, un hombre que con capacidad de sacrificio, intenta cumplir su máxima:  "Buscar la verdad para proteger y servir". Se enfrenta a la hipocresía de los miembros del Gobierno de los Estados Unidos, pero le cuesta caro, al igual que el hombre que lucha por desvelar en el mundo la verdad absoluta que subyace. 

Como diría el protagonista de esta serie: "Nada, nadie, ningún organismo estatal tiene jurisdicción sobre la verdad" Muchos quieres manipularla. Su ejemplo ficticio nos llama a luchar por ella, porque solo el que esté dispuesto a sacrificarse por ella, la encontrará.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Existir como experiencia emocionante




Caminante sobre un mar de nubes
Caspar David Friedrich



La vida es un regalo. No sé por qué, pero intuyo que es un presente que viene de lo alto. Me parece impresionante que yo pueda ver el mundo, pueda oír la melodía de lo real, pueda soñar... simplemente porque soy consciente de mi mismo. "Cogito ergo sum" no significa que Pensamiento autoconsciente sea origen o causa de nuestras sensaciones, sino que todas esas experiencias son posibles porque existo, y soy consciente de que existo porque pienso. Aquellos que opinen que la vida es algo sencillo y poco colorido, que la rutina no posee su intrincada parte de misterio... están profundamente equivocados. Sentir, reflexionar, querer... es un hito. Somos, y eso, aunque parezca evidente y sencillo, es impresionante.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Los amigos


La Amistad

La Amistad de Picasso


La vida los trae consigo, la muerte se los lleva con el capricho propio de su carácter, el tiempo los olvida, la debilidad humana los rompe... Los amigos son el pilar indispensable en nuestras vidas, y a la vez su doble condición de fragilidad y fortaleza sorprende a nuestro modo de ser. Y no solo son importantes como ayuda, sino que a veces se convierten en una carga. A pesar de todo, sin ellos no seríamos más que animales confundidos por nuestra carga espiritual. La amistad parece funcionar como el provecho colectivo ante este mundo tan extraño que se abre ante nuestros ojos.

Todos queremos amigos. Los solitarios desean alguno. Los extremadamente sociables pretenden unas pocas amistades verdaderas. Los cristianos ansían la amistad de todos como llave para conseguir la de aquel eterno y perfecto Amigo. Yo no se ni siquiera que deseo: Uno, mil, buenos, engañosos, espirituales, comprensivos... Lo único que comprendo con la claridad debida es que todos los necesitamos, sea en la familia o fuera de ella, todos necesitamos en quien confiar y que esa fe sea verdaderamente limpia.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los dueños del mundo




Muchos dicen que la masonería u otras organizaciones controlan el mundo, que el origen de que la experiencia religiosa padezca su mayor crisis no solo es causa del adormilamiento de los hombres sino de fuerzas gubernamentales con poca ética y delirios de poderes morales ilimitados. La verdad que si todo esto es cierto, a mí me importa un comino.

¿Y por que me importa un comino? En primer lugar, porque sus estratagemas no podrán hacerse con todo lo humano que habita en nuestros corazones. En segundo lugar, porque los hombres de buena ley nos hemos tranquilizado y por lo tanto, ¿quienes somos nosotros para quejarnos de esta situación sí hemos sido los irresponsables que la han permitido?. Y por último, ¿qué más dará que jueguen con fuego, cuando todos sabemos que quien es temerario con los peligros, acaba resultando herido?.

Mi convicción es sencilla, si tienen tanto poder, que lo usen a su antojo, mientras nosotros, los hombres libres, vivamos las creencias que poseamos con la coherencia debida; que más dará que asedien nuestras almas cuando todos sus intentos serán inútiles; que más dará que sus insidias pretendan arrastrar a nuestros amigos, cuando nuestra amistad los hace invulnerables, que más dará que crean poseer el mundo, cuando su vara de poder no es más que un palo de madera carcomido por la vanidad y el odio inservible.

Que jueguen mientras puedan con nuestras vidas, pero que se atengan a las consecuencias, que quien busca halla, aunque no sea lo que espera.

Lo siento...

*I amar prestar aen (El Mundo ha cambiado)
Han mathon ne nen (Lo siento en el agua)
Han mathon ne chae (Lo siento en la tierra)
A han noston ned gwilith (Lo huelo en el aire)